Thursday, July 31, 2014

“GRITA EN SILENCIO: MEMORIA QUE SE BORRA" Vida Yovanovich






Audio Mp3 "Grita en silencio. Memoria que se borra". 
Vida Yovanovich





En la visita guiada que hace la artista Vida Yovanovich de su exhibición “Grita en Silencio”, relata que la vivencia que le llevó a realizar el proyecto fue el silencio que se guardaba en su familia sobre las atrocidades experimentadas en campos de concentración nazis.
Cuando llega al campo denominado como Mauthausen, descubre que es este campo en el que se inicia el encarcelamiento de prisioneros en campamentos de exterminio. Y que uno de los grupos que primero llegaron ahí fueron españoles republicanos-y que, aún cuando existían 17 diferentes nacionalidades dentro de la cárcel, el español era el idioma más hablado-que luchaban en contra del fascismo franquista, debido a lo cual se le conoció como el campo de los españoles.
Estos españoles republicanos fueron los primeros en llegar al sistema carcelario nazi, incluso ayudaron a terminar la construcción de Mauthausen y, también fueron los últimos en salir de los campos porque, una vez terminada la guerra, todos los países reclamaron a sus ciudadanos, excepto España, que seguía bajo la dictadura de Franco.
Mauthausen tenía una triple ventaja para los nazis, se encuentra a orillas del Río Danubio, estaba comunicado por ferrocarril y, principalmente, existía una cantera que ya estaba en funcionamiento antes de la guerra. Para ser luego explotada por los prisioneros del campo.
La artista relaciona la carga simbólica que tiene el Ex Convento de San Diego, que durante la Inquisición fue un quemadero de infieles católicos, con la carga simbólica de Mauthausen, y que juntas desatan la potencia de las instalaciones mostradas.
En relación con el proceso del diseño de las instalaciones dice que “me he apropiado del espacio, es mi primer proyecto digital, es mi primer proyecto a color, es el primer proyecto donde utilizo tecnología. El espacio pidió que el proyecto se llevara a cabo de esta forma. Y uso las palabras de Kathy Horna, “la imagen pide el tamaño”.
En el recibidor de la galería, nos encontramos con dos preguntas que le brindan al espectador un acceso para experimentar el trabajo que está por verse. Las preguntas son:……………………….

La exposición está compuesta por cinco instalaciones, tituladas "Transporte", "Grita en Silencio", "Torre de Control",……………… y "Muro de Paracaidistas". Las piezas se suceden una después de la otra, de manera continua pero no lineal, debido a la oscuridad por una parte, a la colocación de las mamparas/pantallas, y a el espacio de la propia galería que hacen su tránsito laberíntico. De esta forma la exposición se descubre a tientas por la desorientación espacial.
La primera pieza que encontramos en el recorrido es una instalación de video formada por un tríptico panorámico cuyas imágenes son emitidas por tres proyectores e intitulada “Transporte”. Las imágenes en movimiento que emite cada proyector son una misma, que se repite fuera de sincronía en los tres canales. Describen un recorrido en tren que pasa por pequeños pueblos y campiñas en medio de una atmósfera gris y plana. El video se ha grabado desde la posición del pasajero a través de una ventana.


Foto 1 "Transporte". Instalación de tres canales.

Foto 2 "Transporte"   


La instalación forma un tríptico cuyas imágenes se unen perceptivamente por el ojo que automáticamente convierte al tríptico en una panorámica de la misma imagen repetida. Esto es posible porque el trío de videos mantienen el horizonte a una misma altura en la composición del cuadro, siendo fácil para la percepción entenderla como una sola imagen. El recorrido/narración establece siempre un solo sentido, de derecha a izquierda. La mirada de quien graba es completamente neutral, externa y espectadora. La mirada no se detiene en ningún objeto en específico, es simplemente un registro del paisaje en el trayecto. Las imágenes han sido producidas contemporáneamente y no se trata de una película recuperada y apropiada.
La textura de la imagen en color se asemeja al formato de un proyector de 8 milímetros. Dicho efecto es conseguido porque frente a cada proyector se ha colocado un cartón con un orificio rectangular que hace que los límites de la proyección se difuminen, obteniendo el efecto que produce el proyector de cine.




Mauthausen. Proyección 2 canales. Escultura Sonora.


La segunda pieza, “Torre de Control”, es una intervención que utiliza una proyección ,de dos canales, panorámica del exterior de la torre de control de Mauthausen. La artista utiliza la monumental altura de la sala para intentar dar al espectador una vista de tamaño natural de la torre de control, sin que la sensación de ser prisionero  se borre.  Debido en parte a la monumentalidad de la pieza y porque el espectador termina rodeado por paredes que replican las paredes del campo de concentración. El espectador entonces tiene el punto de vista del prisionero siendo vigilado, y esta sensación crece porque la arquitectura propia del Arte Alameda, originalmente arquitectura religiosa, persigue el mismo efecto en los feligreses.
La construcción cóncava, erigida para servir de pantalla a la proyección de la torre, es a la vez una escultura sonora, que emite las voces de personas en 17 diferentes idiomas, que leen un texto sobre Mauthausen. La mezcla de las voces inunda por completo el espacio pero, al acercarse el espectador a la paded, las voces se van diferenciando, hasta aislarse individualmente en el contexto de la multitud. La palabra Mauthausen se repite insistentemente en la gran superficie que cubren las bocinas creando un patrón sonoro. 
Foto 4 Diseño del piso

El diseño de la exhibición ha sido elaborado para que el espectador transite de manera lineal de sala en sala. Y, en la tercera instalación este tránsito es confeccionado utilizando un material oscuro que delimita específicamente el suelo, formándose un pasillo que reduce las posibilidades de caminar la exposición, pero que crea una relación entre el paisaje de la fotografías fijas proyectadas sobre las pantallas y el espacio. De manera que el espacio de representación de la fotografías fijas proyectadas se extiende virtualmente por asociación visual y espacial, sobre el espacio de físico de la sala. Dicho efecto consigue darle al espectador la sensación de estar dentro y fuera a la vez, debido a que las fotografías describen espacios al aire libre pero dentro del campo de concentración.
Esta instalación intitulada "Grita en Silencio", se conforma de dos pantallas de unos 3.5 metros de ancho por unos 2.5 metros de altura. Las pantallas se despliegan una frente a la otra en una sala de forma rectangular. Dos proyectores colocados en el techo proyectan diagonalmente fotografías de dos espacios distintos dentro de la torre de control del campo de concentración. Como toda la exposición, la sala es iluminada con muy baja intensidad y el espectador podría pensarse dentro de una escenografía en donde un evento teatral está a punto de suceder, repitiendo la estrategia en cada una de las salas. El efecto que logran estas dos estrategias, la de la iluminación de baja intensidad sumada a la de proyectar imágenes fijas incrementan la sensación de vacío del lugar/no lugar que representan. No obstante que la iluminación es tenue, cuando se miran las fotografías de frente, la proyección es de alta intensidad dándole a la imagen una brillantez que contrasta con la oscuridad que les rodea.
Foto Fotografía fija proyectada
  
Foto Fotografía fija proyectada
Excepto por la instalación "Transporte", todas las piezas utilizan recurrentemente  la proyección de imágenes fijas. Este artificio produce dos tiempos que suceden a la vez. Por un lado tenemos el tiempo congelado en la toma fotográfica, y por el otro, el de una temporalidad perdida en el haz de luz que emite el proyector, y que pasa como en una especie de contradicción temporal, al proyectar el tiempo suspendido de la foto fija y una imagen en movimiento, quieto, un tiempo muerto, como en una animación desinflada temporalmente. 
Sin embargo, la artista lleva un poco más lejos el juego de estas temporalidades, y agrega una capa más, al mezclar en cada de una de estas proyecciones la disolvencia de dos imágenes fijas, marcando así otra dislocación temporal.
Como en la instalación……..donde una pantalla de televisión emite la fotografía fija de un niño volando un papalote fuera del campo de concentración. La pantalla se encuentra colocada en medio de una gran mampara, que la hace flotar en medio de la oscuridad de la gigantesca sala.Esta instalación comparte el espacio con otra pieza, "Muro de Paracaidistas", montadas una frente de manera que sus posiciones forman un diálogo entre ellas, principalmente por sus contrastes en forma y contenido.

Foto


Por uno lado,un niño volando un papalote durante un dia con cielo espectacular y, por otro lado, la imagen en sepia, desierta de la cantera donde tantos prisioneros murieron.
El primer contraste que encontramos está dado por el tamaño de cada pieza. Una es casi miniatura, la del niño volando el papalote, en relación a la monumentalidad de la proyección de 8 metros cuadrados del "Muro de Paracaidistas". En segundo plano, la pieza más pequeña destaca por la brillantez del cielo azul, contra el tono sepia del mural. En un tercer nivel de contraste, se encuentran los contenidos de cada una de ellas.
Foto Pantalla con fotografía fija.



Foto "Muro de Paracaidistas"
"Muro de Paracaidistas" es una instalación en donde un gran proyector de dispositivas, curiosamente fabricado en Austria después de la Segunda Guerra Mundial, proyecta una diapositiva de la fotografía de un muro de piedra en una pantalla colocada en una de las paredes de la gran nave. Resulta interesante que la artista recurra a un dispositivo en desuso desde hace muchos años, siendo casi por si mismo una reliquia mediática, al igual que el eco que hace con la mascarilla en los proyectores de la instalación "Transporte", del proyector casero de 8 milímetros.
Utilizando de nueva cuenta la arquitectura original del inmueble, la proyección se añade, casi naturalmente al edificio, como si fuera un gran mural perteneciente a él, que recobra parte de su función religiosa al vestirla con estas piezas.
El muro de piedra solía ser una cantera en donde los prisioneros eran forzados a trabajar en condiciones extremadamente duras. El nombre de Muro de Paracaidistas proviene del hecho de que muchos de estos prisioneros preferían saltar hacia sus muertes.
Foto Proyector de diapositivas. "Muro de Paracaidistas"



"Salix Sauce" es una instalación de video constituida por cuatro canales y sonido ambiental. Cada una de las pantallas proyecta la imagen de un sauce ubicado en la periferia del campo de concentración. Tres de los proyectores emiten la imagen de una fotografía fija, y uno solo de estos proyectores contiene imagen en movimiento. La artista logró captar una imagen en donde el movimiento aparentemente no existe, el follaje del sauce parece tan quieto como las otras imágenes. Sin embargo, sorprendentemente, un ave emprende el vuelo desde el árbol en sentido contrario de la cámara, proporcionándole movimiento a lo aparentemente fijo.
El efecto que logra el vuelo del pájaro cambia la percepción temporal y espacial del espectador por completo y súbitamente. Pasamos de lo inamovible al movimiento sin darnos cuenta.
La instalación está equipada con una bocina direccional colocada en el centro del techo de la sala, cubriendo todo el espacio con el sonido de un instrumento utilizado en la religión Judía, el Shofar. La artista tuvo la oportunidad de grabar a un rabino tocando el instrumento dentro de la cámara de gas del campo de concentración. Justo debajo de la bocina direccional, se añadió al espacio una carpeta de forma cuadrada de color negro que mide 4 metros por cada uno de sus lados, simulando el área donde cabían 90 personas, cada vez que la cámara de gas entraba en funcionamiento. A un lado del cuadrado, se marca su longitud en letras blancas. 



El espectador no se percata inmediatamente de que ha sido llevado al centro del área de la cámara de gas. 
El paisaje de cada una de las cuatro imágenes, coincide con una de las estaciones del año. Así vemos un paisaje nevado y el árbol sin follaje, un paisaje nublado, otro soleado y verde y una imagen en donde vemos al árbol deshojándose y volviéndose amarillo.
El tono de la exposición es, por la combinación de las características formales que hemos mencionado, melancólico, de pérdida y a la vez de monumento conmemorativo a las víctimas del Holocausto. La exposición es muy mesurada, balanceada en el número de piezas y la manera en que se despliegan dentro del espacio de la galería. El sabor con el que el espectador sale de la exhibición es pues, como su título lo indica, de un grito que se contiene en el pecho, de grito en silencio.





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